Diabetes: síntomas, causas, métodos de tratamiento eficaces

La diabetes es una enfermedad especialmente frecuente en la población mundial. Es una alteración metabólica con niveles de glucosa en sangre superiores a los considerados normales. Por lo tanto, en presencia de la diabetes hay un déficit de insulina. Pero conozcamos todos los síntomas, las causas, los diferentes tipos y los tratamientos disponibles.

Diabetes: qué es y cuándo se produce

La diabetes se produce cuando los niveles de glucosa en sangre superan los niveles estándar de advertencia, lo que provoca en los sujetos un déficit de insulina. Cuando los niveles de glucosa en sangre superan los valores óptimos hablamos de hiperglucemia, desarrollando una alteración metabólica denominada.

Los valores estándar de la glucemia se sitúan entre 70 y 110 mg/dl, mientras que por encima de 120 mg/dl se habla de hiperglucemia. La patología de la diabetes puede incluir diferentes formas: insulinodependiente tipo I, no insulinodependiente tipo II. La diabetes de tipo I afecta principalmente a los sujetos más jóvenes, mientras que la diabetes de tipo II suele aparecer después de los 40 años, con una mayor incidencia en los sujetos con sobrepeso. Los valores de glucemia superiores a 126 mg/dl son considerados síntomas probables por la Asociación Americana de Diabetes.

Causas y síntomas

Dependiendo de los diferentes tipos puede haber causas igualmente diferentes. La diabetes de tipo I suele tener una causa genética, con una predisposición a desarrollar la enfermedad en sujetos jóvenes a través de la herencia. Se desencadena siempre por una causa externa, como una infección vírica, que desencadena una respuesta autoinmune.

La diabetes de tipo II, en cambio, aparece a partir de los 40 años debido al sobrepeso y a unos hábitos alimentarios poco saludables, sufriendo una disminución de la función de las células pancreáticas. Además del sobrepeso y la dieta, el sedentarismo también favorece el desarrollo de la enfermedad.

En el caso de la diabetes insulinodependiente de tipo I, las características sintomáticas incluyen una pérdida de peso anormal, sed excesiva y continua, aumento de la producción de orina y agotamiento general.

En ausencia de insulina, el organismo desarrolla la llamada cetoacidosis, que es responsable de una mayor utilización de los ácidos grasos por parte del organismo y de la formación de cuerpos cetónicos. La diabetes no insulinodependiente de tipo II evoluciona más lentamente que los síntomas del primer caso.

Tipos: diabetes mellitus tipo 1, diabetes mellitus tipo 2, diabetes tipo 3, diabetes mellitus tipo 2.

La diabetes puede presentarse de diferentes formas y tipos, según la gravedad de los casos. Las principales formas de diabetes están representadas por la diabetes mellitus tipo 1 y la diabetes mellitus tipo 2, que afectan a la mayoría de los pacientes afectados. Otras formas son la diabetes gestacional, también llamada diabetes del embarazo, que suele aparecer durante la gestación.

La diabetes mellitus de tipo 1 implica la destrucción autoinmune de las células beta del páncreas, que participan en la producción de insulina. La diabetes mellitus de tipo 2, en cambio, implica una disfunción variable en la producción de insulina, con una capacidad reducida de respuesta a la misma en los pacientes afectados, lo que da lugar a la llamada resistencia a la insulina.

Mellitus representa una patología de gran impacto social que repercute en los costes sanitarios cada año, como consecuencia de los riesgos y patologías relacionadas. Los costes sanitarios del tratamiento de la diabetes han aumentado a lo largo de los años, como revelan los datos estadísticos, y se han cuadruplicado a pesar de la prevención y la información pública disponible.

La diabetes de tipo 3, que aún está en proceso de definición médica, se caracteriza por una serie de consecuencias como la hiperglucemia y el déficit de producción de insulina en el cerebro. La diabetes gestacional supone una alteración del metabolismo de la glucosa durante el periodo de embarazo. En la mayoría de los casos, este tipo de diabetes tiende a remitir espontáneamente tras el parto, pero en otros casos puede convertirse en una diabetes mellitus de tipo 2.

Tipos más raros de diabetes

La diabetes también puede incluir tipos más raros, como la diabetes monogénica, que está estrechamente relacionada con mutaciones en los genes, en una forma hereditaria transmitida de padres a hijos durante generaciones. En el territorio España se estima que hay al menos 50 mil casos de sujetos afectados por la diabetes monogénica.

La diabetes secundaria se produce en cambio como consecuencia de otras enfermedades como la obesidad, la cirrosis hepática, la cirugía pancreática, el síndrome de Cushing, la pancreatitis en forma crónica. También se incluye dentro de las enfermedades y síndromes complejos, como síntoma común, en el caso del síndrome de Dawn. La diabetes secundaria suele tratarse con medicamentos antirretrovirales y cortisona.

La diabetes insípida es una forma especialmente rara de la enfermedad. En este caso, los síntomas se manifiestan por la diuresis y la sensación de sed continua y excesiva, sin estar relacionados con los tipos descritos anteriormente. Se clasifica como parcial o temporal, pero también como permanente.

Diagnóstico y tratamientos

El diagnóstico de la diabetes consiste en un análisis minucioso de todos los síntomas manifestados por el sujeto, incluye un análisis de sangre para conocer los valores de glucosa en sangre y métodos de intervención en función de la gravedad y el tipo. Las personas con diabetes deben seguir una dieta de bajo índice glucémico y realizar una actividad física regular.

El diagnóstico de diabetes se confirma en presencia de valores iguales o superiores a 200 mg/dl de índice glucémico, detectados en cualquier momento del día, o después de un par de horas de una carga de glucosa previa. En presencia de esta campana de alarma debe ponerse en contacto inmediatamente con su médico para evaluar todas las posibles acciones rápidas. En caso de que los valores sean más elevados, se recomienda la hospitalización para tratar de reducir los niveles de glucosa en el torrente sanguíneo.

Los tratamientos farmacológicos contra incluyen la administración de insulina cuando es necesario, mientras que algunos remedios naturales pueden tomarse a través de suplementos en casos menos graves.

Los síntomas que hay que vigilar, para un diagnóstico precoz de la enfermedad relacionada con la diabetes, son la producción excesiva de orina y la sed incontrolada. Entre los factores de riesgo están el sobrepeso, la obesidad hereditaria, la predisposición genética y los antecedentes familiares. Para mantener los valores de glucosa en sangre bajo control también se pueden utilizar dispositivos portátiles que se pueden adquirir en cualquier farmacia, que miden los niveles de glucosa en sangre según se indica en el bugiardino presente en el envase de compra.

Diabetes: dieta alimentaria, ejemplo de menú semanal

Las personas que padecen diabetes deben intentar seguir una dieta específica, destinada a no agravar los niveles de glúcidos presentes en el torrente sanguíneo.

Menú semanal

Lunes:

  • Desayuno: 1 taza de leche semidesnatada sin azúcar y 2 rebanadas de galletas integrales;
  • Merienda de media mañana: 1 fruta fresca;
  • Almuerzo: 50 gramos de arroz con verduras, 1 loncha de carne blanca magra y ensalada;
  • Merienda de media tarde: 1 yogur descremado con avena;
  • Cena: 1 filete de bacalao y verduras mixtas.

Martes:

  • Desayuno: 1 taza de leche semidesnatada sin azúcar, 2 galletas secas;
  • Merienda de media mañana: 1 fruta fresca;
  • Almuerzo: 1 rebanada de carne blanca magra y verduras;
  • Merienda de media tarde: 1 yogur desnatado con avena;
  • Cena: sopa de verduras sin pasta, 1 rodaja de atún fresco.

Miércoles:

  • Desayuno: 1 taza de té sin azúcar y 2 tostadas integrales;
  • Merienda de media mañana: 1 vaso de zumo de naranja recién exprimido;
  • Almuerzo: sopa de lentejas con 1 rebanada de pan integral;
  • Merienda de media tarde: 1 fruta fresca;
  • Cena: 1 filete de ternera, verduras al gusto.

Jueves:

  • Desayuno: 1 taza de leche semidesnatada sin azúcar y 2 tostadas integrales;
  • Merienda de media mañana: 1 taza de ensalada de fruta fresca;
  • Almuerzo: Cuscús integral con verduras y pollo de carne blanca;
  • Merienda de media tarde: 1 yogur desnatado con avena;
  • Cena: jamón crudo con ensalada.

Viernes:

  • Desayuno: 1 taza de té sin azúcar y 2 galletas secas;
  • Merienda de media mañana: 1 fruta fresca;
  • Almuerzo: 50 gramos de arroz venoso con salsa de pescado;
  • Merienda de media tarde: 1 yogur desnatado con avena;
  • Cena: 2 huevos y verduras mixtas.

Sábado:

  • Desayuno: 1 taza de leche semidesnatada sin azúcar y 2 tostadas de pan integral;
  • Merienda de media mañana: 1 yogur descremado sin azúcar;
  • Almuerzo: 50 gramos de pasta integral con salsa de tomate fresca;
  • Merienda de media tarde: 1 fruta fresca;
  • Cena: 2 mozzarellas y ensalada.

Domingo:

  • Desayuno: 1 taza de leche semidesnatada sin azúcar y 2 tostadas de pan integral;
  • Merienda de media mañana: 1 taza de ensalada de fruta fresca;
  • Almuerzo: sopa de verduras con 30 gramos de pasta;
  • Merienda de media tarde: 1 yogur desnatado con avena;
  • Cena: dorada al horno con verduras mixtas.
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