Dieta alcalina: qué es, cómo funciona, beneficios, menú de muestra y contraindicaciones

La dieta alcalina resulta ser una dieta que da más espacio a todos aquellos alimentos alcalinos, como:

  • Verduras;
  • Fruta fresca;
  • Zumos de fruta;
  • Tubérculos;
  • Leguminosas de frutos secos.

La dieta, sin embargo, requiere una limitación de todos los alimentos ácidos, y por lo tanto:

  • Cereales;
  • Carnes;
  • Quesos;
  • Alcohol;
  • Bebidas carbonatadas
  • Alimentos salados.

¿Qué es la dieta alcalina?

El principio básico de la dieta alcalina es que muchos alimentos que deberían limitarse, como el trigo, el azúcar, la carne y los alimentos refinados, pueden hacer que nuestro cuerpo genere ácidos, que son especialmente negativos para la salud de nuestro organismo.

Estos alimentos no sólo aumentan la acidez en la sangre, sino que también incrementan el riesgo de inflamación en el organismo. El cuerpo, a su vez, tendrá que ir a filtrar todos los minerales de los huesos y órganos, para ir a estabilizar el pH, igual a 7,4.

En cambio, favorecer los alimentos alcalinos podría ayudar mucho a prevenir y combatir enfermedades, incluido el cáncer. Al mismo tiempo, sin embargo, la dieta alcalina sigue estando en el centro de muchas disputas médicas, ya que la teoría que sustenta los alimentos alcalinos no ha sido probada.

La respuesta, sin embargo, ha venido de la mano de muchas personas que han decidido confiar en la dieta, ya que han afirmado con rotundidad que la dieta alcalina puede asegurar un buen estado de salud, así como aumentar la energía suficiente para afrontar el día.

¿Cómo funciona la dieta alcalina?

El primer elemento en el que se basa la dieta alcalina es que el cuerpo humano es una máquina perfecta que requiere el máximo equilibrio para funcionar correctamente. Para que esto ocurra, es necesario trabajar sobre el pH del cuerpo, que a menudo está lleno de acidez, hasta reequilibrarlo a niveles alcalinos más suaves, para evitar la degeneración celular o del sistema inmunitario, garantizando la proliferación de gérmenes y bacterias.

Esto se puede hacer a partir de la dieta, que garantiza un correcto mantenimiento del pH sanguíneo, y por qué no, también utilizando agua alcalina o ionizada, para así desintoxicar y dar mayor vitalidad al organismo.

Hay alimentos acidificantes y alcalinizantes, cuya distinción se hace en función de la acidez y la base de cada alimento, que luego debe calcularse analizando la ceniza residual tras la digestión. Se debe observar si hay un predominio de minerales ácidos o básicos, para dar una explicación del funcionamiento de cada alimento dentro del organismo.

Hablamos de alimentos que en sí mismos no se consideran ácidos, sino que, tras ciertas reacciones químicas que tienen lugar en el organismo, se transforman en alimentos alcalinos. El principal ejemplo es el de los limones, cuyos ácidos iniciales se convierten en carbohidratos alcalinos, o básicos, que son muy importantes para el organismo.

Se trata de un proceso regular en individuos sanos, pero comprometedor para las personas que digieren mal o sufren de estrés. En cualquier caso, los expertos no son todos partidarios de hacer una dieta alcalina, aunque un punto a favor es la ingesta abundante de frutas y verduras frescas.

Beneficios de la dieta alcalina

Hay 3 importantes beneficios asociados a la dieta alcalina, que incluyen:

  • Pérdida de peso, ya que la dieta se basa en un fuerte consumo de alimentos vegetales y no de grasas animales.
  • Mejoras en la salud, ya que muchas personas lo afrontan precisamente para prevenir formas de inflamación, artritis y cáncer.
  • Aumento de la energía, ya que las numerosas vitaminas y minerales que se toman pueden aumentar el consumo diario de energía.

Para experimentar simplemente la dieta alcalina, puede probarla incluso durante sólo 7 días.

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Ejemplo de menú

La dieta alcalina prefiere la ingesta de alimentos de origen vegetal, a pesar de que no todos los alimentos vegetales considerados alcalinizantes, como el típico ejemplo del trigo y los cereales, son en realidad ácidos.

Es importante entender que para seguir esta dieta, no es necesario eliminar todos los alimentos ácidos de la dieta, ya que se permite una ingesta del 20%, siendo el 80% alimentos alcalinos. A continuación se presenta un ejemplo de menú semanal, aunque lo más adecuado sería consultar a un experto, para que le confeccione uno para su caso y necesidades.

DÍA 1

  • Desayuno: quinoa hinchada con leche vegetal y fruta fresca;
  • Merienda: una fruta fresca de temporada de su elección;
  • Almuerzo: Ensalada con lechuga añadida, pepino, aguacate y unos pistachos;
  • Merienda: un puñado de frutos secos tostados o cualquier otro fruto seco de su elección;
  • Cena: pollo con patatas asadas y ensalada con un aliño de aceite de oliva y vinagre de manzana.

DÍA 2

  • Desayuno: muesli con leche vegetal y fruta fresca;
  • Merienda: una fruta de temporada de su elección;
  • Almuerzo: panecillos hechos con aguacate y lechuga junto con un guiso de cebolla roja + judías blancas;
  • Merienda: un puñado de semillas de calabaza tostadas;
  • Cena: pescado asado acompañado de coles de Bruselas o pimientos rojos, si son de temporada. Ensalada de pepino aliñada con aceite de oliva y vinagre de sidra de manzana.

DÍA 3

  • Desayuno: Batido con frutos rojos;
  • Merienda: 1 mango fresco;
  • Almuerzo: fideos de arroz o fideos con verduras;
  • Merienda: un puñado de albaricoques secos;
  • Cena: espaguetis de calabacín con pesto de col rizada.

DÍA 4

  • Desayuno: avena con leche de coco y mantequilla de almendras;
  • Merienda: un plátano;
  • Almuerzo: Ensalada grande de aguacate, col picada y brócoli, cubierta con semillas de verduras mixtas y rociada con aceite y limón;
  • Merienda: Un puñado de almendras;
  • Cena: pollo asado con batatas y remolacha al horno.

DÍA 5

  • Desayuno: Batido de frutas frescas;
  • Merienda: una fruta fresca de temporada de su elección;
  • Almuerzo: Quinoa con verduras;
  • Merienda: un puñado de dátiles;
  • Cena: risotto con setas y unos copos de almendra.

DÍA 6

  • Desayuno: pudín de chía;
  • Merienda: Media taza de arándanos frescos;
  • Comida: sopa de miso con tofu fermentado;
  • Merienda: Un puñado de nueces de macadamia;
  • Cena: salmón y verduras asadas.

DÍA 7

  • Desayuno: gachas de avena y bayas;
  • Merienda: Fruta fresca de temporada de su elección;
  • Almuerzo: ensalada de quinoa;
  • Merienda: un puñado de frutos secos de su elección;
  • Cena: crema de calabaza.

Contraindicaciones

Dado el alto contenido en potasio de la dieta alcalina, no deben seguirla las personas que padecen enfermedades renales o que toman diuréticos ahorradores de potasio.

Si padece una enfermedad cardíaca o está sometido a un tratamiento farmacológico, es esencial que consulte a su médico para asegurarse de que no existen contraindicaciones o interferencias con los medicamentos en cuestión.

Tomar alimentos alcalinizantes en dosis elevadas puede provocar algunos problemas gastrointestinales, con síntomas como calambres abdominales o diarrea.