La sequedad de la piel. Reducción de la producción de sebo: síntomas, causas, diagnóstico, tratamientos y remedios naturales

La sequedad de la piel y del cuero cabelludo es una de las enfermedades que aqueja a muchas personas, y provoca muchas molestias que van desde el picor, a la formación de escamas en la piel, hasta la formación de costras en los casos más graves. Esta patología también puede ir acompañada de sequedad del cabello, ya que hay una menor producción de sebo debido a diversos factores.

El equilibrio del cabello, pero también de la piel, está regulado por la proporción entre el agua y la grasa. Cuando este equilibrio se altera, se habla de «asteatosis», o sequedad del cuero cabelludo. La caspa, la sequedad del cabello y los picores son síntomas de este desequilibrio en la piel. Cuando se pierde agua o grasa, pueden producirse una serie de problemas que incluso pueden dar lugar a enfermedades graves.

Veamos con más detalle qué es esto, cuáles son los síntomas y las causas de este problema, y qué tipo de remedios naturales y tratamientos farmacológicos pueden ayudar a contrarrestar los síntomas.

¿Qué es la piel seca?

La sequedad debida a la escasa producción de sebo suele estar asociada a síntomas como picores, molestias y ardor. En la mayoría de los casos, el síntoma está relacionado con una mala hidratación y producción de grasa en la piel. La alteración de este equilibrio puede estar relacionada con disfunciones de las glándulas sebáceas, que no producen suficiente agua y sebo, lo que hace que el cuero cabelludo y la piel estén desprotegidos.

La deshidratación de la piel puede deberse a un bajo consumo de vitamina A o a una enfermedad llamada «psoriasis», que generalmente provoca picores, descamación y formación de caspa. A estas razones también se pueden añadir factores externos como el uso de detergentes demasiado agresivos, tratamientos capilares que estropean la queratina, lavados demasiado frecuentes, el uso del teléfono con aire caliente dirigido a la piel. Un cuero cabelludo seco también manifiesta un cabello seco, quebradizo y sin brillo.

Principales causas de la reducción de la producción de sebo

La producción reducida de sebo suele ser una condición de origen genético, pero a veces algunos factores externos pueden determinar los síntomas. En particular:

  • Lavado demasiado frecuente con champús;
  • El uso de champús demasiado agresivos o de acción desengrasante;
  • Masajeando el champú en el cuero cabelludo;
  • Secar el cabello con el teléfono con el calor dirigido al cuero cabelludo;
  • Uso de productos como lacas, geles, perfumes;
  • Uso frecuente de tintes;
  • Permanecer en ambientes excesivamente húmedos o con aire acondicionado;
  • Tomar medicamentos para reducir los lípidos.

Sintomatología de la sequedad de la piel

La sequedad del cuero cabelludo y de la piel suele ir acompañada de un leve picor, pero puede haber casos en los que los síntomas sean más evidentes y se manifiesten así:

  • Manchas rojas y escamosas, de forma irregular;
  • Escamas de color blanco;
  • La caspa;
  • Ardor o dolor;
  • Pérdida de cabello.

La sequedad no provoca la caída del cabello, pero el rascado frecuente y prolongado puede endurecer la piel y provocar la caída del cabello. Sin embargo, si la enfermedad se mantiene bajo control, la pérdida de cabello es sólo temporal.

Piel seca y caspa

Cuando la piel seca está asociada a la producción de caspa, aparecen pequeñas escamas blancas, secas y finas, acompañadas de picor y, a veces, incluso de dolor en la piel. Esta sintomatología puede provocar una dermatitis seborreica, debido a la aceleración del recambio celular que se produce en el cuero cabelludo. Las células mueren antes, se agregan entre sí y se convierten en caspa, creando así un hábitat perfecto para la propagación de bacterias que desarrollan infecciones.

¿Qué se puede hacer para contrarrestar la sequedad de la piel?

Para intentar contrarrestar la sequedad de la piel es necesario:

  • Reducir la frecuencia de los lavados del cabello;
  • Elija un champú sin espuma con un aclarado rápido que no deje rastros en la piel;
  • No frote ni masajee el champú durante el lavado;
  • Seca tu cabello con una toalla de algodón.

Mantener el cabello sano también es fundamental para el bienestar del cuero cabelludo, y esto se puede hacer practicando tratamientos a base de sustancias regeneradoras, nutritivas e hidratantes con el objetivo de

  • Aportando grasas y agua en la cantidad necesaria para nutrir el cuero cabelludo; utilizando grasas de origen natural para nutrir el cuero cabelludo;
  • Masajear el cuero cabelludo para eliminar las toxinas que endurecen la piel y comprimen los capilares;
  • Estimular la liberación de sebo para combatir la sequedad del cabello.

Directrices dietéticas

Como todos sabemos, la dieta es fundamental para ayudar a combatir diversas patologías, e incluso en el caso de la reducción de la producción de sebo, juega un papel importante. En primer lugar, es esencial que sigas una dieta equilibrada que permita una variedad diaria de alimentos. La sequedad del cuero cabelludo puede contrarrestarse manteniendo el interior y el exterior bien hidratados. Por fuera, es bueno utilizar productos como acondicionadores y aceites nutritivos y, sobre todo, hidratarse bebiendo al menos 8 vasos al día de agua, 250 ml.

El segundo consejo, se refiere a la dieta a seguir. La carencia de vitaminas puede provocar sequedad en el cuero cabelludo. Por ello, es importante seguir una dieta equilibrada, rica en:

  • Vitaminas B: complementar con el consumo de aceite de linaza, zinc, selenio;
  • Comer fruta, verduras y cereales integrales;
  • Ácidos grasos omega-3: consumir pescado graso, frutos secos, semillas y aceites o tomar suplementos.

Remedios naturales para reducir la sequedad de la piel

Además de los tratamientos farmacológicos tradicionales, también existen remedios útiles que pueden utilizarse para favorecer el bienestar diario de la piel seca. En particular:

  • Puedes utilizar cremas emolientes sin vaselina a base de mantequilla y aceite vegetal de karité para aplicar con un masaje;
  • Protégete la cabeza con un cubrecabezas;
  • Compresas de aceite de jojoba: aplicar antes del champú con un masaje, dejándolo actuar durante media hora. Este aceite tiene una función calmante, ayudando a reducir la sensación de picor;
  • Mascarilla con yema de huevo: indicada para nutrir la piel, ya que el huevo combinado con otros ingredientes como el aceite de oliva puede aplicarse sobre la piel y el cabello antes del champú. La mascarilla debe mantenerse durante media hora y después se debe aclarar con un champú suave;
  • Paquete de yogur: que ayuda a combatir la sequedad del cuero cabelludo y los picores. Se puede obtener una mezcla hidratante para aplicar sobre la piel añadiendo miel o un huevo.

Tratamientos farmacológicos

En caso de que los síntomas sean leves, siempre es aconsejable consultar a un experto para que pueda intervenir con inyecciones de esteroides directamente en la zona afectada. Si los síntomas no responden a los tratamientos locales, también se puede intervenir con:

  • Fototerapia: un láser que emite luz de alta intensidad sobre las zonas afectadas sin afectar a la piel circundante;
  • Ultravioleta: se proyecta con un dispositivo llamado «peine UV»;
  • Luz solar: durante periodos cortos en caso de pelo muy fino o cabeza afeitada;
  • Medicamentos orales (cortisteroides, vitamina A, D) o para ser inyectados a través de una aguja en caso de psioriasis leve o grave del cuero cabelludo. Estos medicamentos tienen contraindicaciones, como el daño hepático, y deben ser recetados por un médico;
  • Fármacos biológicos: que se inyectan y pueden disminuir la producción excesiva de células de la piel.