Omega 3: beneficios, cómo tomarlos, contraindicaciones

A menudo oímos hablar de los Omega 3 y de los beneficios relacionados con su ingesta para el organismo. Se consideran un tipo de grasas poliinsaturadas esenciales que deben tomarse con los alimentos. El cuerpo humano no es capaz de sintetizar el, por lo que en presencia de carencias graves se puede recurrir a la toma de suplementos específicos.

En comparación con el Omega 6, las propiedades del Omega 3 son opuestas. Los afectan directamente a la salud cardiovascular y al sistema nervioso. Pero descubramos juntos, en los siguientes párrafos, los beneficios, métodos de ingesta y posibles contraindicaciones del Omega 3.

Omega 3: qué son, cómo funcionan

El omega 3 pertenece a la categoría de las grasas poliinsaturadas esenciales que el organismo no puede sintetizar. Sus propiedades beneficiosas se estudiaron por primera vez en la década de 1970.

Los son absorbidos por todos los tejidos internos, con especial relevancia en el músculo cardíaco, el tejido nervioso y la retina. Una de las funciones del Omega 3 es hacer que las membranas celulares sean más fluidas, lo que aumenta su posible acción antiinflamatoria en respuesta a trastornos y enfermedades. Cuanto más elástica sea la membrana, mejor será la actividad metabólica celular, disminuyendo así el riesgo de daños permanentes, que en cambio se ven favorecidos por una membrana rígida. En cambio, los niveles elevados de colesterol provocan un endurecimiento de las membranas y, en consecuencia, las células envejecen prematuramente.

Alimentos ricos en Omega 3

El cuerpo humano no es capaz de sintetizarlos, por lo que deben tomarse a través de los alimentos o el apoyo de suplementos. Los alimentos más ricos en Omega 3 son: el salmón, el atún, el aceite de hígado de bacalao, la caballa, las sardinas, el pez espada, las algas, el marisco, el arenque, los frutos secos como las nueces, las avellanas, las almendras, las semillas de girasol, las semillas de chía, las semillas de lino, las semillas de calabaza. Por otro lado, las frutas y las verduras tienen una menor concentración que el pescado azul y los frutos secos.

Propiedades beneficiosas

El omega 3 puede ayudar a regular los niveles de presión arterial actuando directamente sobre los triglicéridos, los ácidos grasos derivados del metabolismo. Los beneficios del Omega 3 han demostrado ser una excelente ayuda natural para mantener un sistema cardiovascular, un sistema inmunitario, un sistema nervioso, un estado de ánimo y una actividad cerebral saludables. Los omega 3 también han demostrado ser importantes por su posible acción contra la inflamación, los accidentes cerebrovasculares, el asma y la diabetes.

El consumo regular de Omega 3 puede ayudar a aumentar los niveles de colesterol HDL en la sangre. El llamado «colesterol bueno», que no daña el sistema cardiovascular y, de hecho, ayuda a conservarlo en buen estado, regenerando el tejido capilar. El hallazgo de niveles bajos de Omega 3 en niños que padecen TDAH (trastorno por déficit de atención) sugiere su ingesta como coadyuvante de las terapias en caso de trastornos cerebrales.

Deficiencia

El consumo excesivo de alimentos ricos en grasas saturadas o de alcohol puede provocar una deficiencia de estos nutrientes. Las consecuencias para la salud son una mayor vulnerabilidad a las enfermedades autoinmunes, como las alergias, porque se reduce la actividad antiinflamatoria del organismo. También aumenta el riesgo de enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad, especialmente cuando se asocia a un estilo de vida sedentario.

A corto plazo, también puede haber manifestaciones cutáneas, con problemas de dermatitis seborreica, una forma muy molesta que afecta al cuero cabelludo. Suele darse en los niños y es un signo de alerta temprana.

Contraindicaciones

El Omega 3 no tiene ninguna contraindicación particular. Sin embargo, en individuos con riesgo de hemorragia, se desaconseja encarecidamente la ingesta de estas grasas esenciales. Ya que la interacción con los tratamientos farmacológicos anticoagulantes es peligrosa. En este caso el riesgo es aumentar el tiempo de coagulación de la sangre, ya que parece potenciar el efecto del fármaco.

En cambio, no se han establecido las posibles interacciones con las alergias al pescado azul y al marisco en relación con la ingesta de suplementos a base de Omega 3. De hecho, muchos suplementos se basan en el aceite de pescado.