Vitamina A: propiedades, beneficios, cómo tomarla, controindicazion

La vitamina A, también llamada retinol, fue descubierta en la década de 1930 por el químico suizo Kerrer. Es indispensable para el organismo tanto desde el punto de vista visual como de la piel y los huesos. Su presencia se encuentra en alimentos vegetales y animales, en diversas formas activas. Vamos entonces a profundizar en todas las propiedades, beneficios y métodos de ingesta de la en los siguientes párrafos.

Vitamina A: para qué sirve y propiedades

La vitamina A participa en varios procesos internos del cuerpo humano, desde el crecimiento de los huesos hasta la salud visual, pasando por el mantenimiento del equilibrio de la piel. Entre las diversas formas activas de la están el retinaldehído, muy importante para la visión, y el ácido retinoico, esencial para el crecimiento embrionario.

La vitamina A es rica en retinol y retinoides, presentes principalmente en los alimentos de origen animal, pero también en los carotenoides presentes en los alimentos de origen vegetal. Entre los carotenoides más importantes está el licopeno, también presente en los tomates, que es útil para promover la pérdida de peso, para combatir el envejecimiento celular, los radicales libres, la oxidación del colesterol LDL. Mantiene la salud de la piel, la vista y los huesos, y garantiza el correcto desarrollo y crecimiento embrionario durante el embarazo.

Alimentos ricos en vitamina A

¿Cuáles son los alimentos más ricos en vitamina A? Como todas las vitaminas, la vitamina A debe tomarse a través de una dieta regular. Su presencia se concentra en diversos alimentos como:

  • aceite de hígado de bacalao
  • tomates
  • zanahorias crudas
  • espinacas
  • col
  • calabaza
  • achicoria
  • perejil
  • diente de león
  • yema de huevo
  • lechuga
  • verduras de color naranja
  • melocotones
  • albaricoques
  • sandía
  • naranjas
  • mantequilla
  • aceite de germen de trigo
  • hígado
  • melón
  • ajo

Ingesta de vitamina A

La ingesta de vitamina A se absorbe a través de la dieta, especialmente a partir de los lípidos y su calidad y cantidad, incluidos los ácidos biliares. Las funciones más importantes a son el transporte, la reproducción, el almacenamiento y la diferenciación celular del retinol. Por ello, la ingesta de vitamina A debe asegurarse siempre en las dosis diarias recomendadas.

Necesidades diarias

Las diferentes necesidades diarias de vitamina A cambian en los sujetos en función del sexo, la edad y los cambios fisiológicos, como en el caso de las mujeres embarazadas. El valor «equivalente de retinol marcado en RE» se utiliza para indicar los niveles de ingesta. Sin embargo, en los últimos años, los valores se suelen representar con el acrónimo RAE, para indicar la actividad equivalente del retinol.

  • Hombre adulto sano: 700 RE
  • Mujer adulta con buena salud: 600 RE
  • Mujer embarazada: 700 RE

Las dosis de vitamina A cambian principalmente durante la fase de crecimiento:

  • Niños de 1 a 3 años: 200 μg
  • 4 a 6 años: 250 μg
  • 7 a 10 años: 350 μg
  • 11 a 14 años: 400 μg

Deficiencia de vitamina A: ¿Cuáles son los riesgos para la salud?

La carencia de vitamina A supone varios riesgos para la salud. Uno de los síntomas más evidentes de una carencia es la excesiva sequedad de la piel, la falta de brillo y las arrugas. La vitamina A resulta ser esencial para la salud de la piel desde el punto de vista de la elasticidad, el metabolismo celular y la protección contra las infiltraciones externas perjudiciales.

Desde la perspectiva de la salud visual, la vitamina A se une a la proteína fotosensible del edificio de la rodopsina, que es sensible a la luz de baja intensidad. Una ingesta insuficiente provoca una disminución de la visión al anochecer y al amanecer, lo que también provoca dificultades al conducir. La vitamina A también afecta a los sistemas pulmonar y cardiovascular, y refuerza la salud dental y la piel frente a los daños causados por los rayos UV.

La vitamina A debe tomarse a través de la dieta diaria, pero en presencia de una deficiencia peligrosa también se puede recurrir a la ingesta de suplementos específicos a la formulación natural en forma de cápsulas a base de aceite de hígado de bacalao.

Contraindicaciones y efectos secundarios

No debe combinarse con la ingesta de café, alcohol, humo de cigarrillo, medicamentos como la cortisona y antibióticos. También desde el punto de vista dietético, una cocción excesivamente prolongada de los alimentos ricos en vitamina A puede perjudicar su presencia.

Consumo excesivo

Entre los síntomas más comunes de una ingesta excesiva de vitamina A están: agotamiento general, mareos, dolor de cabeza, vómitos, náuseas, hinchazón, visión borrosa y malestar general. En la mayoría de los casos, la intoxicación por resulta ser un fenómeno poco frecuente que se produce por acumulación en el hígado. Algunas intoxicaciones, en forma aguda, son atribuibles a la ingesta de determinadas carnes, como la del oso polar.

Riesgos para los fumadores

La ingesta excesiva de vitamina A puede provocar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en los fumadores. La toxicidad derivada de una ingesta excesiva puede causar colestasis intrahepática, lo que perjudica la función biliar.

Osteoporosis y vitamina A

Se ha demostrado que la vitamina A es esencial para el crecimiento y el desarrollo de los huesos. El consumo excesivo de alimentos ricos en vitamina A puede alterar la función ósea y provocar osteoporosis, según un estudio. Grandes cantidades también pueden interferir con la asimilación de la vitamina D, e incluso interactuar con los medicamentos utilizados para tratar el acné y la psoriasis.

Vitamina A y embarazo

Una carencia de vitamina A durante el embarazo puede ser especialmente peligrosa para la salud y la supervivencia del feto, y a menudo provoca su muerte. En cambio, cantidades elevadas pueden provocar malformaciones del sistema nervioso. Todos los complementos alimenticios que contienen vitamina A no se recomiendan durante el embarazo.

Interacciones con otros medicamentos

La vitamina A puede provocar algunas interacciones con ciertas categorías de medicamentos. Entre ellos se encuentran el Coumadi, las píldoras anticonceptivas, la vacuna antitetánica, los tratamientos para la tos ferina, la difteria, la hepatitis B, la quimioterapia y el medicamento para la obesidad Orlistat.