Vitamina K: ¿en qué alimentos se encuentra? Beneficios y contraindicaciones

La vitamina K incluye una serie de compuestos y de la palabra inglesa de origen ‘Koagulation vitamin c’, que data de 1935. El primero en acuñar el nombre de la vitamina fue el científico danés Henrik Carl Peter Dam, indicando el conjunto de compuestos presentes capaces de actuar positivamente en caso de sangrado de animales alimentados con cereales y levaduras.

La vitamina K también resulta ser importante para el organismo humano, pero su mecanismo de funcionamiento beneficioso no se descubrió hasta 1974. La vitamina interviene directamente en la síntesis de protrombina, que se considera a todos los efectos antihemorrágica. Pero, ¿cuáles son las propiedades de la vitamina K, en qué alimentos se encuentra y cuáles son sus contraindicaciones?

Vitamina K: los tipos divididos en grupos

La vitamina K se divide en 3 grupos principales diferentes, que se absorben de forma distinta en el intestino:

Vitamina K1 o filoquinona: el tipo más presente en las dietas alimentarias.
Vitamina K2 o menaquinonas de origen bacteriano: sintetizadas por las bacterias de la flora intestinal.
Vitamin K3 o menadiona: liposoluble y bacteriana.

Cada tracto del intestino humano absorbe la vitamina K de forma diferente. La vitamina K1 se absorbe en el íleon, la vitamina K2 se absorbe en el colon y la vitamina K3 pasa a los tejidos.

La vitamina K debe tomarse continuamente en la dieta y también interviene en la formación del aminoácido γ-carboxiglutámico. La forma activa se llama hidroquinona (KH2), que se utiliza para la realización de diversos tratamientos farmacológicos de tipo antihemorrágico.

En qué alimentos se encuentra?

La vitamina K debe tomarse diariamente a través de los alimentos. Las fuentes alimentarias de esta vitamina se encuentran en los alimentos de origen animal y vegetal, especialmente en las verduras de hoja verde como el brócoli, el alga espirulina, la col, la col de Milán, las espinacas, las coles de Bruselas, los nabos, el rábano picante, la rúcula, pero también la soja, los garbanzos, los guisantes, los huevos, la soja, el té verde, los productos lácteos, el hígado de vacuno, el hígado de cerdo, los cereales y las frutas.

La vitamina K que se encuentra en los alimentos vegetales y animales es sintetizada en los intestinos por las bacterias presentes.

Niveles de ingesta diaria

¿Cuáles son las necesidades diarias de ingesta de vitamina K? Llegar a una cifra precisa recomendada es bastante difícil, ya que no es posible evaluar su presencia específica en los alimentos. Las recomendaciones actuales son tomar 1 µg de por kg de peso corporal mediante la ingesta diaria de alimentos ricos en su concentración.

  • Lactantes de 6 a 12 meses: 10 µg
  • Niños de 1 a 3 años: 50 µg
  • De 4 a 6 años: 65 µg
  • Niños de 7 a 10 años: 90 µg
  • Niños de 11 a 14 años: 130 µg
  • Adolescentes de 15 a 17 años: 140 µg
  • Adultos de 18 a 59 años: 140 µg
  • Adultos > 60 años: 170 µg

Propiedades beneficiosas

Los compuestos de la vitamina K son especialmente útiles para la coagulación de la sangre y para combatir las hemorragias y los traumatismos. Las propiedades antihemorrágicas intervienen directamente en algunos factores de coagulación, en la protrombina y en los factores VII, IX y X. La vitamina K participa en la regulación de varias enzimas, en la mineralización de los huesos y tejidos junto con la vitamina D y el calcio.

Para asimilar la vitamina K presente en los alimentos, a través de una dieta adecuada, es imprescindible no padecer enfermedades específicas del hígado, biliares, disfunciones pancreáticas. Se transporta de la sangre al hígado y se libera de nuevo. La vitamina K también está presente en la placenta y en el feto, en la mitad de la concentración presente en el cuerpo de la madre. Tras su utilización y asimilación, la vitamina K y sus productos de degradación se excretan en las heces en proporciones del 40 al 50% de la ingesta total.

¿Qué ocurre en caso de carencia?

Las deficiencias de vitamina K resultan ser particularmente raras, a excepción de los sujetos sometidos a terapias farmacológicas capaces de interactuar con las bacterias intestinales, como los antibióticos, los laxantes, las sulfonamidas, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), o en caso de déficit de los procesos de absorción en el intestino. Una deficiencia provoca diversas alteraciones en la coagulación de la sangre, con riesgo de desarrollar hemorragias, epistaxis, hemorragias gastrointestinales, hematuria.

Contraindicaciones y sobredosis

La sobredosis de vitamina K se refiere generalmente a la ingesta de suplementos dietéticos en cantidades excesivas. A nivel del organismo, la vitamina se elimina en parte por la orina y las heces, mientras que el uso excesivo de suplementos puede provocar algunas manifestaciones tóxicas y perjudiciales para la salud.

Una sobredosis lleva al organismo a acumular sustancias de degradación con efecto tóxico en el torrente sanguíneo. Entre las consecuencias más graves está el riesgo de desarrollar una anemia «hemolítica», que provoca una destrucción de los glóbulos rojos.